El montañista ruso Rustam Nabiev ha vuelto a captar la atención internacional al anunciar su intención de escalar el Monte Everest durante la temporada de ascensos de 2026, un reto que podría convertirlo en protagonista de una de las mayores hazañas en la historia del alpinismo.
Nabiev, quien perdió ambas piernas en 2015 tras el colapso de una infraestructura militar en Rusia, ha transformado su historia personal en un ejemplo de resiliencia. Desde entonces, ha dedicado su vida al montañismo extremo, destacando en 2021 cuando logró alcanzar la cima del Manaslu, en el Himalaya, convirtiéndose en la primera persona sin piernas en conquistar una montaña de más de ocho mil metros de altitud.
El desafío que ahora enfrenta en el Everest es considerablemente mayor. Con 8,849 metros de altura, esta montaña presenta condiciones extremas como bajas temperaturas, escasez de oxígeno y riesgos constantes de avalanchas, lo que la convierte en una de las pruebas más exigentes para cualquier alpinista.
En el caso de Nabiev, el reto se multiplica. Su ascenso depende principalmente de la fuerza de sus brazos, utilizando equipo adaptado para desplazarse sobre hielo y roca, lo que implica un esfuerzo físico extraordinario en cada tramo de la montaña.






