El ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, informó que la tasa de homicidios en el país durante 2026 se sitúa en 16.2 por cada 100 mil habitantes, solo un punto menos que la registrada en 2025.
La marginal reducción evidencia que el gobierno no ha logrado contener de forma efectiva los altos niveles de violencia que afectan al país. Con 16.2 homicidios por cada 100 mil habitantes, Guatemala continúa registrando cifras propias de naciones con graves problemas de inseguridad, pandillas y narcotráfico.
Esta leve baja, lejos de representar un avance significativo, refleja la lentitud y la poca efectividad de las estrategias de seguridad implementadas hasta el momento. Miles de guatemaltecos siguen expuestos diariamente a una violencia que no muestra signos de disminuir de manera importante.
Mientras el gobierno intenta presentar esta pequeña disminución como un logro, la realidad para la población es otra: la inseguridad persiste como uno de los principales problemas del país, generando temor constante y limitando el desarrollo social y económico.






