El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expresó públicamente el respaldo de Washington al gobierno del presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira en medio de la creciente tensión política y social que vive Bolivia.
A través de su cuenta oficial en X, Rubio aseguró que Estados Unidos “apoya firmemente al gobierno constitucional legítimo de Bolivia” y advirtió que no permitirán que “criminales y narcotraficantes derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro hemisferio”. Sus declaraciones fueron difundidas mientras continúan protestas, bloqueos y enfrentamientos en distintas regiones del país sudamericano.
El pronunciamiento ocurre en un contexto de fuerte conflictividad interna, marcado por manifestaciones contra medidas económicas impulsadas por el gobierno, entre ellas reformas relacionadas con subsidios, combustibles y ajustes financieros que han generado malestar en diversos sectores sociales.
El gobierno boliviano sostiene que existe un intento de desestabilización política promovido por grupos radicales y sectores ligados al expresidente Evo Morales, quien ha rechazado esas acusaciones y asegura que las movilizaciones responden al descontento ciudadano frente a la situación económica.
En las últimas semanas, Bolivia ha registrado bloqueos de carreteras, enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, afectaciones en el suministro de combustible y alimentos, así como una creciente tensión diplomática en la región. Ante la crisis, el presidente Rodrigo Paz anunció cambios en su gabinete y la creación de espacios de diálogo para intentar reducir la conflictividad.
Las declaraciones de Marco Rubio también reflejan la postura más firme que ha adoptado Estados Unidos en América Latina frente a gobiernos aliados y situaciones que Washington vincula con estructuras criminales o amenazas contra el orden democrático.




