El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, reaccionó a declaraciones emitidas en un programa televisivo por una activista defensora de derechos humanos, quien aseguró haber visitado el país y describió supuestas restricciones relacionadas con tatuajes y el ejercicio del oficio de tatuador.
Durante su intervención en el espacio televisivo, la activista afirmó que, en su experiencia, se le habría solicitado cubrir sus tatuajes al ingresar a El Salvador, y que dicha medida también habría sido aplicada a otras personas del equipo que la acompañaba.
“Cuando estuve en El Salvador tuve que entrar, como todas mis compañeras, con los brazos y las piernas tapadas porque teníamos tatuajes”, expresó. Además, sostuvo que “los tatuadores… están prohibidos en El Salvador” y añadió que, según su versión, “están presos en las mismas cárceles donde están esas personas”.
Sus declaraciones generaron una discusión en el panel del programa, donde otro participante cuestionó sus afirmaciones y señaló desacuerdos sobre la información expuesta en vivo.
Posteriormente, el funcionario salvadoreño reaccionó a estos señalamientos, desmintiendo categóricamente que en el país existan prohibiciones contra los tatuajes o el ejercicio del oficio de tatuador. Bukele sostuvo que este tipo de afirmaciones no corresponden a la realidad y que en El Salvador los estudios de tatuajes operan con normalidad.
El mandatario también ha reiterado en distintas ocasiones que lo que está prohibido en el país son los símbolos vinculados a estructuras criminales, pero no los tatuajes como forma de expresión personal ni la actividad profesional de los tatuadores.






