El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ordenó el desmontaje de un monumento instalado durante una administración del partido FMLN, el cual, según versiones, estaba dedicado a conmemorar la firma de los Acuerdos de Paz de Chapultepec.
De acuerdo con declaraciones oficiales y comentarios difundidos en redes sociales, la estructura nunca logró el reconocimiento ni la aceptación de la población como una pieza representativa de valor artístico o histórico.
Por el contrario, con el paso del tiempo, algunos de sus elementos habrían sido reutilizados como tapaderas de alcantarillado, generando críticas sobre su funcionalidad y propósito.
El mandatario se refirió a la decisión con una frase que ha generado diversas reacciones: “Construir es valioso, restaurar es admirable, pero eliminar lo horrible es imprescindible”, expresó.





