Un grupo de 20 pandilleros del Barrio 18 fue condenado a penas de hasta 40 años de prisión tras comprobarse su participación en una red de extorsión que operaba en Apopa, afectando a comerciantes y familias de la zona.
De acuerdo con las investigaciones, los delincuentes exigían pagos bajo constantes amenazas de muerte, logrando recolectar más de 25 mil dólares mediante la denominada “renta”. Las víctimas vivían bajo presión, obligadas a cumplir con las exigencias para evitar represalias.
Las autoridades destacaron que el caso avanzó gracias a las denuncias interpuestas por los afectados, lo que permitió identificar, capturar y procesar a todos los involucrados en esta estructura criminal.
Entre los condenados con penas más altas figuran Magaly Andrea Landaverde Torres y Santos Elizabeth Espinoza Flores, señalados como actores clave dentro de la red.
La sentencia fue emitida por el Tribunal Segundo contra el Crimen Organizado de San Salvador, mientras que se confirmó que los implicados aún enfrentan otros procesos judiciales, lo que podría aumentar el tiempo que permanecerán en prisión.






