El presidente Nayib Bukele aclaró que los resultados de PISA for Schools corresponden a 1,198 estudiantes de 171 escuelas públicas salvadoreñas que participan en un programa piloto de educación. El mandatario enfatizó que estos resultados no representan el promedio nacional, ya que la evaluación no fue la prueba PISA nacional, sino una medición realizada específicamente en los centros educativos incorporados al programa.
Bukele también explicó que las 171 escuelas no fueron seleccionadas aleatoriamente entre todos los centros educativos del país ni por tener estudiantes con resultados académicos excepcionales. Fueron incorporadas porque contaban con condiciones que permitían implementar inicialmente el programa, como infraestructura, conectividad y comunidades educativas dispuestas a adoptar el nuevo modelo. “Nunca afirmamos que estos resultados representan el promedio nacional. No lo representan”, señaló. También reconoció que existe un efecto de selección que debe ser considerado al interpretar los resultados.
Sin embargo, el mandatario sostuvo que esas condiciones pueden reproducirse en otros centros educativos. “Podemos instalar conectividad. Podemos mejorar la infraestructura. Podemos capacitar a los docentes. Podemos proporcionar la misma tecnología. Podemos implementar las mismas herramientas educativas”, afirmó. Según Bukele, el objetivo de la reforma es precisamente extender estas condiciones a más escuelas.
Los resultados, de acuerdo con el presidente, muestran que los estudiantes evaluados obtuvieron desempeños en lectura, matemática y ciencias comparables con los promedios de estudiantes de Alemania y Suecia, según una evaluación de la OCDE reportada por el Banco Mundial. Bukele consideró que uno de los principales hallazgos es que alcanzar esos niveles de desempeño en escuelas públicas salvadoreñas es posible. “No hay nada inherente a ser salvadoreño, asistir a una escuela pública, provenir de una familia de menores ingresos o vivir en un país en desarrollo que impida que un niño alcance esos niveles”, sostuvo.
El presidente también aclaró que los resultados no prueban que los tutores de inteligencia artificial, por sí solos, hayan provocado la mejora. El programa incluye cambios en la enseñanza, apoyo a docentes y directores, materiales educativos, monitoreo, evaluación, tecnología y herramientas de inteligencia artificial. Bukele señaló que estos componentes también pueden influir en la motivación y participación de los estudiantes. Además, destacó que la asistencia de los docentes en las escuelas participantes aumentó del 76 % al 97 %, y argumentó que si el programa contribuye a una mayor asistencia docente, esto también forma parte de sus posibles efectos.
Los tutores y plataformas de aprendizaje utilizados en la reforma, según explicó, están siendo desarrollados con Grok, Kira Learning e I Hate Flying Bugs, mientras que la transformación más amplia del sistema educativo cuenta con el respaldo del Banco Mundial, CAF y el BID. Bukele reconoció que para determinar científicamente cuánto aporta cada componente sería necesario otro diseño experimental que permita aislar sus efectos.
El mandatario señaló que un programa piloto no está diseñado para demostrar que una reforma funciona automáticamente en todo el país, sino para determinar si existen suficientes señales para ampliarla. Según explicó, el Banco Mundial calificó los resultados como evidencia prometedora y alentadora antes de la expansión de la reforma.
Más de 1,000 escuelas ya implementan el programa, y Bukele afirmó que dentro de 18 meses la iniciativa llegará a todas las escuelas públicas del país. También advirtió que ampliar la reforma implicará nuevos desafíos, debido a las diferencias de infraestructura, conectividad, adaptación docente y condiciones sociales y económicas entre las comunidades educativas.
“Ahora viene la parte difícil: reproducir esos resultados en todo un país”, afirmó Bukele. El mandatario señaló que la pregunta ya no es si las 171 escuelas pueden alcanzar esos resultados, sino si podrán hacerlo 1,000 escuelas y posteriormente varios miles hasta llegar a todo el sistema educativo.
Finalmente, Bukele destacó que las futuras evaluaciones nacionales serán determinantes para comprobar si los resultados observados en el programa piloto se extienden al resto del país. “Si no se extienden, tendremos que entender por qué y corregirlo. Si se extienden, entonces seguimos adelante. Así es como debería funcionar una política pública basada en evidencia”, expresó. Añadió que la PISA nacional que se publicará en 2029 permitirá medir algo diferente: el desempeño educativo de todo El Salvador y no únicamente de las escuelas participantes en la reforma.



