El debate sobre la modernización de las jornadas laborales en El Salvador contempla distintas alternativas. Una de las propuestas mencionadas por el ministro de Trabajo, Rolando Castro, plantea concentrar la jornada semanal en cuatro días.
De acuerdo con lo explicado por Castro, una de las opciones permitiría trabajar 11 horas de lunes a jueves y descansar viernes, sábado y domingo.
Otra alternativa que se encuentra sobre la mesa plantea una jornada de 10 horas de lunes a jueves y cuatro horas el viernes.
Sin embargo, Castro enfatizó que estas modalidades serían objeto de acuerdo entre trabajador y empleador y que no se pretende imponer un único esquema para todos los sectores.
La propuesta sería opcional
Uno de los elementos destacados por Castro es que la eventual nueva modalidad tendría carácter voluntario.
“Si no quieren, no la toman”, afirmó el ministro al explicar que tanto trabajadores como empleadores tendrían que llegar a un acuerdo para adoptar una modalidad diferente.
El funcionario también señaló que no todos los sectores productivos necesariamente tendrían que utilizar el mismo esquema, debido a las diferencias existentes entre las actividades económicas.
¿Qué pasaría con las horas extras?
Castro también aseguró que el debate no contempla eliminar el pago de horas extraordinarias.
En su explicación, puso como ejemplo una jornada de 11 horas de lunes a jueves. Si posteriormente fuera necesario trabajar el viernes, ese día tendría un tratamiento distinto dentro del esquema planteado, de acuerdo con la propuesta que se encuentra bajo análisis.
El ministro sostuvo que las horas extras continuarían existiendo y siendo remuneradas.
Todavía no existe una propuesta definitiva
El Ministerio de Trabajo ha aclarado que las alternativas continúan en discusión y que todavía no existe un modelo definitivo.
El Consejo Superior del Trabajo mantiene reuniones y consultas con trabajadores, empleadores, Gobierno, academia, iglesias y otros sectores para recoger planteamientos antes de consolidar el documento.
Por ahora, las jornadas de cuatro días y otras modalidades forman parte del debate sobre la modernización laboral, pero su eventual aplicación dependerá de las etapas posteriores del proceso.






