La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó una nueva reforma a la Constitución que elimina la figura histórica de vicepresidente y establece la de los designados presidenciales, en un nuevo cambio a la estructura institucional del país.
A través de publicaciones en redes sociales, el órgano legislativo informó que, por orientaciones de la Presidencia de la República, se decidió reformar el artículo 126 de la Constitución para elevar a rango constitucional la figura de los designados presidenciales.
Nicaragua llevaba 20 meses sin nombrar vicepresidente. La última persona que ocupó ese cargo fue Rosario Murillo, esposa de Daniel Ortega, quien actualmente se desempeña como copresidenta del país.
De acuerdo con el portal Confidencial, la enmienda busca brindar cobertura legal al nombramiento de funcionarios, bajo el argumento de implementar un «nuevo modelo de gestión pública».
La Asamblea Nacional defendió la reforma al señalar que esta práctica permitirá responder oportunamente a las necesidades de la población, fortalecer la coordinación entre las instituciones y garantizar que las decisiones de la Presidencia se traduzcan en resultados concretos.
Con la modificación, los designados presidenciales desempeñarán las funciones que les asigne la Presidencia de la República, en el marco de la nueva estructura establecida mediante la reforma constitucional.



