“ARENA es de los salvadoreños y ha sido así siempre”, afirmó Mayteé Iraheta al referirse a la identidad del partido que ahora busca representar en las elecciones presidenciales. La candidata plantea así una visión de ARENA que busca superar las divisiones internas y recuperar su vínculo con la población.
Sin embargo, la historia reciente del partido está marcada por procesos contra algunos de sus principales dirigentes. El expresidente Francisco Flores fue procesado por delitos relacionados con el manejo de fondos de Taiwán, mientras que el también expresidente Antonio Saca fue condenado por peculado y lavado de dinero.
El caso de Norman Quijano también forma parte de ese antecedente. Durante la votación de desafuero de 2020, Iraheta estuvo entre quienes votaron en contra de retirarle el fuero, según registros publicados sobre la sesión. Años después, Quijano fue condenado a 13 años de prisión por agrupaciones ilícitas y fraude procesal.



