La capital salvadoreña retrocedió a la época dorada del rock alternativo la noche de ayer, cuando el dúo regiomontano Plastilina Mosh aterrizó con una propuesta cargada de irreverencia, beats electrónicos y esa energía explosiva que los mantiene vigentes tras décadas de trayectoria.
Desde las 10:00 p.m., el recinto se transformó en una cápsula del tiempo donde la nostalgia noventera y el desenfreno contemporáneo colisionaron. La banda, liderada por Jonás González y Rosso, no solo ofreció un concierto, sino una auténtica fiesta de género fluido que puso a saltar a generaciones enteras.
Talento local para calentar motores
La previa estuvo a cargo del músculo nacional. Las agrupaciones Tu Abuela y Prueba de Sonido fueron los responsables de encender la mecha. Con guitarras potentes y una actitud frontal, los teloneros lograron una conexión inmediata con los asistentes, dejando el ambiente en el punto exacto de ebullición para recibir a los mexicanos.

Un repertorio de «Niveles Críticos»
Cuando las luces se apagaron, el rugido fue unánime. El setlist fue un viaje sin escalas por los himnos que definieron la avanzada regia:
• “Human Disco Ball” y “Afroman” desataron los primeros pasos de baile entre la multitud.
• “Niño Bomba” y “Te Lo Juro por Madonna” elevaron los decibelios, con un público que coreó cada estrofa a pleno pulmón.
• “Peligroso Pop” marcó uno de los puntos más altos de la velada, demostrando la maestría del dúo para fusionar el rock con el funk y la electrónica.
Conexión culinaria y carisma regio
Más allá de la música, el carisma de la banda fue el hilo conductor. En un gesto que desató ovaciones, uno de los vocalistas hizo una pausa para confesar su admiración por la gastronomía local, mencionando que ya habían degustado las tradicionales pupusas. El comentario no solo provocó aplausos, sino que reafirmó la cercanía del grupo con el público salvadoreño, que respondió con muestras de cariño durante todo el show.
«La mezcla de rock, electrónica y funk que caracteriza a la banda convirtió la presentación en una experiencia explosiva.»

Vigencia alternativa
Entre flashes de celulares y una marea de fanáticos entregados, Plastilina Mosh cerró su presentación demostrando por qué siguen siendo referentes del rock latinoamericano. La noche culminó entre ovaciones y una promesa implícita de retorno, dejando un eco de distorsión y nostalgia en el aire salvadoreño.
Finalmente, el éxito de este encuentro musical no habría sido posible sin la impecable gestión de Cosmo Producciones quienes mantienen su compromiso de traer espectáculos de alta calidad que enriquecen la cartelera cultural y el espíritu roquero del país.






