Representantes de ANDA, empresas especializadas del sector hídrico y la cooperación internacional participaron este martes en la firma del contrato que marca el inicio del Programa de Reducción de Agua no Facturada, considerado uno de los proyectos estratégicos para la modernización del sistema de abastecimiento de agua potable en El Salvador.
La iniciativa es impulsada por el Gobierno como parte del Proyecto de Resiliencia del Sector Agua y tiene como objetivo mejorar la eficiencia operativa de la red, reducir pérdidas y fortalecer la continuidad del servicio para miles de familias del Área Metropolitana de San Salvador.
Durante la actividad, el CEO del consorcio Aguas de Valencia, Pablo Calabuig, destacó la importancia del proyecto y reiteró el compromiso de la empresa para acompañar su ejecución a largo plazo. Además, subrayó que la cooperación entre países contribuye a mejorar el abastecimiento y promover un uso más eficiente del recurso hídrico.
Las autoridades informaron que las obras incluirán la modernización de redes de distribución, renovación de infraestructura y acciones orientadas a garantizar una gestión más eficiente del agua potable.
En el proyecto participan ANDA, el consorcio Aguas de Valencia, Grupo BTD y representantes de la cooperación española, quienes trabajan de forma conjunta para fortalecer la infraestructura hídrica nacional y ofrecer un servicio más estable y sostenible a la población salvadoreña.






