El presidente Nayib Bukele reaccionó a la audiencia realizada en el Congreso de Estados Unidos sobre la situación de derechos humanos en El Salvador, en la que participaron representantes de medios y organizaciones de derechos humanos, y donde se generó controversia por la falta de una respuesta directa sobre la pandilla MS-13.
A través de un mensaje público, el mandatario señaló que, tras lo que calificó como una “debacle” en el Congreso estadounidense, algunos actores han intentado presentarse como defensores de personas inocentes. Sin embargo, afirmó que durante la audiencia no se habría hecho una distinción clara respecto a los crímenes atribuidos a estructuras criminales.
Bukele aseguró además que los participantes evitaron reconocer explícitamente a la MS-13 como organización terrorista, a pesar de que —según su postura— existen evidencias y designaciones internacionales que respaldan esa clasificación.
El presidente también sostuvo que las intervenciones pueden ser revisadas públicamente en video, invitando a la ciudadanía a sacar sus propias conclusiones sobre lo expresado durante la audiencia y sobre el enfoque de quienes participaron en ella.





