Como parte de las tradiciones de Semana Santa, decenas de fieles penitentes se acercaron a los alrededores de la iglesia El Calvario para expresar su profunda devoción, en un acto cargado de fe, agradecimiento y sacrificio.
Hombres y mujeres, muchos de ellos con los pies vendados, recorrieron largas distancias como muestra de cumplimiento de promesas y agradecimiento por los milagros recibidos. Este tipo de manifestaciones religiosas refleja el arraigo de las creencias y la espiritualidad que caracteriza estas fechas.
Durante este Jueves Santo, los penitentes avanzaron en silencio y recogimiento, elevando oraciones y demostrando su fe hacia Jesús, en una tradición que año con año reúne a creyentes que encuentran en el sacrificio una forma de expresar su gratitud.





