Karina Sosa, diputada bajo la bandera del FMLN en el Parlamento Centroamericano (Parlacen), aseguró en una entrevista que la salida de El Salvador de dicho foro político regional, con sede en Guatemala, afectará el trabajo que este realiza en sus Estados miembros en el marco de sus competencias.
«Nos hace pensar que ha sido un golpe muy fuerte el que se le ha pretendido dar a la integración con esta acción», dijo Sosa a El Noticiero, de canal 6 de televisión salvadoreña.
La Asamblea Legislativa ratificó el 31 de julio pasado una reforma a la Constitución de la República para expulsar de su texto la elección de diputados del Estado de El Salvador ante el Parlacen, y la iniciativa de ley que se les otorgaba.
Sosa -excandidata a la vicepresidencia por el FMLN- recuerda que en «esencia» el Parlacen «es el encargado principal de fomentar, a través de su rol, la región como una zona de paz, de desarrollo, de armonía, con énfasis en los derechos humanos».
En sus 34 años de membresía en el Parlamento el Estado salvadoreño habría gastado $57.8 millones, partiendo de su asignación presupuestaria anual de $1.7 millones, que sirve para el pago de sus diputados así como del funcionamiento, tanto de su sede principal en Guatemala como de la subsede en San Salvador.
El parlamento protestó a principios de este mes por considerar que recibió ofensas por parte de diputados de Nuevas Ideas en el marco del debate por la reforma a la Constitución que retiró a El Salvador de esa instancia.