Las autoridades reprodujeron audios interceptados que exponen cómo miembros de la pandilla organizaron, desde febrero de 2016, una red de tráfico de cocaína desde México con el apoyo de pandilleros guatemaltecos.
De acuerdo con las grabaciones, los “homeboys” de Guatemala se encargaban de trasladar la droga hasta el paso fronterizo de La Hachadura, en Ahuachapán, cobrando $3,000 por cada envío.
Los salvadoreños consideraban este precio conveniente, pues triplicaban su valor al venderla en territorio nacional.
En uno de los audios, un pandillero asegura a sus compañeros la calidad del producto:
«La está chequeando el mismo ‘homeboy’ que la está tirando y el material viene 100 % súper bueno», recomendando mantener el acuerdo con los guatemaltecos.Sin embargo, el negocio generó divisiones internas.
Mientras la ranfla y los cabecillas principales controlaban las operaciones, las clicas comenzaron a pedir permiso para bajar droga por su cuenta y obtener ganancias individuales, lo que generó descontento entre los ranfleros.
Esta evidencia forma parte de las investigaciones que demuestran la incursión de la pandilla en el narcotráfico a gran escala.





