A tan sólo unos días de que Aerosmith anunciara su gira de despedida por Estados Unidos, su vocalista Steven Tyler vuelve a causar controversia por el caso de Julia Misley (antes Julia Holcomb), la mujer que demandó al músico por abuso sexual durante su adolescencia en los años 70.
Antes del anuncio de la gira, la demanda contra Tyler estaba lejos de terminar, y ahora ha dado un giro muy importante con el que Tyler buscaría evitar que esta situación se agrave más.
Julia Misley argumentó en su demanda que el abuso sólo fue una parte del ataque de Tyler a su persona. En 2011, Steven Tyler publicó Does the Noise in My Head Bother You?, un libro autobiográfico donde narró su historia con Misley asegurando que la relación siempre fue consensuada. Esto causó la molestia de Julia, quien aseguró que el hacer públicos estos hechos, además de contarlos como si hubiera sido una relación amorosa, “agravó y exacerbó el daño causado”.
En el libro, Steven confesó que “casi se casaba con una novia adolescente” en los años 70. La relación llegó a tal punto que los padres de Julia “habían quedado encantados conmigo, llegando a firmar un papel para que yo tuviera su custodia, evitando que pudiera ser arrestado si la sacaba del estado. La llevé conmigo en un tour”.
“Mi perverso yo de 26 años se enamoró perdidamente de ella, que a duras penas tenía la edad suficiente para conducir y era sensual como un carajo. Era pequeña y delgada y se vestía como una pastorcita. Era el deseo de mi corazón y mi cómplice en mis crímenes de pasión”, también declaró el músico en el libro donde incluso mencionó a Julia en sus agradecimientos.
Julia busca que lo descrito por Tyler en el libro sea usado en contra del músico, y es precisamente lo que el intérprete de Dream On trata de evitar. El plan de Tyler es que lo descrito en su autobiografía sea desestimado en el juicio, argumentando que es anticonstitucional debido a que va contra las leyes de la libertad de expresión de Estados Unidos.
Según el equipo de Tyler, el utilizar lo descrito por el músico en su libro se trata de una demanda estratégica contra la participación pública (SLAPP por sus siglas en inglés). Este tipo de demandas han causado mucha controversia al ser utilizadas por empresas poderosas para evitar que información “clasificada” salga a la luz, generando demandas contra cualquier medio que se atreva a compartirlas de manera pública.
“La profundidad de la intrusión es mínima y claramente superada por el derecho de Tyler a relatar acontecimientos de su propia vida en sus memorias”, describió el equipo legal del músico.
Jeff Anderson, abogado de Julia, describió la estrategia de Tyler como “asombrosa, descarada y arrogante”, además, aseguró que es una muestra de la desesperación del músico.
“De todos los delitos expuestos en la demanda, agresión sexual, tutela coaccionada y más, él va tras la imposición de angustia emocional. Para mí, esto significa que Steven Tyler está acorralado”.
Anderson también mencionó que si Steven no tenía intenciones de causarle daño a Julia, como en su momento aseguró, no debió publicar estas memorias.
“Steven Tyler también firmó una declaración jurada diciendo que no tenía intención de hacerle daño, y subastó sus memorias por millones de dólares. Esa afirmación es absurda. Es como clavarle una estaca en el corazón y decir que él no pretendía que se desangrara”.
Según Julia, Tyler no sólo abusó sexualmente de ella, sino que además, la obligó a abortar cuando tenía sólo 17 años.