El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, descartó tajantemente que las recientes medidas económicas anunciadas por el gobierno cubano sean suficientes para resolver la profunda crisis que afecta a la isla, calificándolas como meros cambios “cosméticos” sin impacto estructural.
En una entrevista concedida este martes, Rubio fue directo al criticar el modelo económico cubano, al que describió como no funcional y dependiente históricamente de subsidios externos. “En esencia, su economía no funciona. Es una economía que no es funcional.
Ha sobrevivido gracias a subsidios de la Unión Soviética y ahora de Venezuela; ya no reciben esos subsidios, así que están en muchos problemas”, afirmó el alto funcionario estadounidense.Rubio subrayó que las autoridades actuales “no saben cómo solucionarlo” y planteó la necesidad imperiosa de un relevo en el mando: “Tienen que poner a nuevas personas al mando”.
Sus declaraciones se producen en un momento de máxima tensión bilateral, con Cuba enfrentando apagones masivos, escasez extrema de combustible y alimentos, y una creciente presión internacional tras el colapso de aliados como el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.
El comentario de Rubio refuerza la línea dura de la administración Trump hacia La Habana, que ha insistido en que solo cambios profundos —y no ajustes superficiales— podrían abrir la puerta a cualquier alivio en sanciones o diálogo significativo. Fuentes cercanas al Departamento de Estado han señalado que Washington ve estas “reformas” como intentos del régimen por ganar tiempo y oxígeno económico sin ceder poder real.







