El gobierno de Costa Rica anunció este miércoles el cierre de su embajada en La Habana y solicitó al Gobierno de Cuba retirar a su personal diplomático en San José, con excepción de los funcionarios consulares, en una decisión que supone la ruptura de las relaciones diplomáticas plenas entre ambos países.
El canciller Arnoldo André comunicó la medida durante la conferencia semanal de Casa Presidencial, hecha este 18 de marzo desde Peñas Blancas, y la vinculó con la situación política y social en la isla, que según indicó genera preocupación en el Ejecutivo costarricense.
El ministro señaló que durante los últimos meses se ha registrado un agravamiento de las restricciones a libertades fundamentales, como la libertad de expresión, de asociación y de manifestación pacífica. Añadió que diversos reportes de organismos internacionales y testimonios de la sociedad civil documentan hostigamiento y presión contra personas críticas del Gobierno cubano.
En esa línea, el canciller describió un deterioro en las condiciones de vida de la población, marcado por la escasez de bienes esenciales y dificultades para acceder a servicios básicos.
El Gobierno indicó que la embajada costarricense en Cuba se encontraba sin personal diplomático desde el pasado 5 de febrero, lo que ya limitaba su operatividad. En ese contexto, el cierre formal de la sede se presenta como una consecuencia de las condiciones actuales y como una señal política dirigida a las autoridades cubanas.
El Ejecutivo también solicitó a Cuba actuar de manera recíproca y retirar a su personal diplomático acreditado en Costa Rica, manteniendo únicamente funciones consulares para la atención de sus ciudadanos residentes en el país.







