Las autoridades de Costa Rica realizaron este viernes 13 de marzo, la primera deportación masiva aérea de personas extranjeras en condición migratoria irregular o que habían cumplido condenas en ese país, como parte de un operativo coordinado por la Policía Profesional de Migración y la Dirección General de Migración y Extranjería.
El procedimiento permitió la expulsión de 33 personas, 31 hombres y dos mujeres de distintas nacionalidades, quienes salieron en un vuelo chárter desde el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría.
Según las autoridades, el avión realizó varias escalas en la región para entregar a los deportados a las autoridades correspondientes en sus países de origen o de tránsito.
La primera parada fue en Panamá, donde descendieron varias personas de diferentes nacionalidades, entre ellas panameños, salvadoreños, hondureños, mexicanos, indios, chinos y jamaiquinos. Posteriormente, el vuelo continuó hacia Colombia, donde fueron entregados 14 ciudadanos colombianos, y finalizó en Ecuador con la entrega de tres ecuatorianos.
De acuerdo con las autoridades migratorias costarricenses, parte de los deportados había cumplido condenas en ese país por delitos como narcotráfico, secuestro, abuso sexuaI contra menores, robo agravado, pesca ilegal o minería ilegal, mientras que otros se encontraban en situación migratoria irregular.
Las instituciones de seguridad señalaron que este tipo de operativos buscan agilizar los procesos de expulsión y reducir los costos asociados al traslado individual de extranjeros en vuelos comerciales, modalidad que había sido utilizada hasta ahora.






