El Presidente Nayib Bukele compartió un discurso que pronunció ante la Asamblea Legislativa hace tres años, en el que destacó los cambios políticos y de seguridad impulsados durante su Gobierno y defendió la capacidad de El Salvador para resolver sus propios problemas.
“Di este discurso ante el Congreso hace tres años”, escribió el mandatario al acompañar el video publicado en sus redes sociales.
Durante su intervención, el Presidente Nayib Bukele cuestionó las presiones de otros países y la influencia de organismos internacionales en las decisiones nacionales.
“No rendimos cuentas a la comunidad internacional. No nos doblegamos ni ante los países que nos quieren decir cómo debemos resolver nuestros problemas, cuando ellos ni siquiera pueden resolver los de ellos”, expresó.
El mandatario también destacó los cambios en el sistema político y el combate al control de las pandillas sobre las instituciones del Estado.
“En El Salvador hicimos lo que ningún país de América Latina pudo hacer, ni siquiera algunas potencias del continente. Cambiamos el viejo sistema político y le arrebatamos a los delincuentes el control del Estado”, afirmó.
En su discurso, sostuvo que la transformación del país no debía medirse únicamente por los resultados en seguridad, sino también por la capacidad de modificar las condiciones que, según su planteamiento, impedían avanzar.
“Pero quizás nuestro principal logro no sea la seguridad, sino haber alcanzado realmente la capacidad de reinventarnos”, manifestó.
El Presidente Nayib Bukele explicó que el proceso requirió distintas etapas políticas e institucionales. En ese contexto, señaló que el triunfo legislativo de su partido permitió avanzar en la gobernabilidad y en cambios en el sistema judicial y el Ministerio Público, aspectos que consideró necesarios para enfrentar a las pandillas.
“Sin esas cosas hubiera sido imposible luchar la guerra contra las pandillas”, sostuvo.
El mandatario concluyó que El Salvador ha experimentado cambios que permiten a sus habitantes plantearse nuevas metas, más allá de las preocupaciones relacionadas con la violencia.
“Hoy podemos decirlo sin que suene exagerado: ya no somos los mismos. Al fin, los salvadoreños ya pueden pensar en otra cosa que no sea evitar ser asesinados, ya podemos aspirar a más”, expresó.






