El proceso de transformación del Centro Histórico de San Salvador comenzó en 2015, cuando Nayib Bukele, entonces alcalde de San Salvador, impulsó una primera etapa enfocada en la recuperación de las principales plazas y del microcentro de la capital, de acuerdo con lo explicado por Manuel Rodríguez Joachín, director de la Autoridad de Planificación del Centro Histórico (APLAN).
Rodríguez Joachín señaló que aquella primera fase se concentró en una zona donde se encuentran algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad y espacios vinculados con la historia de San Salvador. Posteriormente, durante la gestión municipal de Mario Durán, el proceso avanzó hacia nuevas etapas de ordenamiento y recuperación del Centro Histórico.
Con la creación de APLAN en 2023, el proceso adquirió una estructura institucional encargada de calificar, aprobar y supervisar proyectos de rehabilitación, restauración, mantenimiento y desarrollo urbano y económico dentro del área delimitada. La ley establece que la institución también coordina acciones con otras entidades públicas para el desarrollo de la zona.
Uno de los pasos más recientes es la presentación del Plan Especial de Ordenamiento y Desarrollo Territorial del Centro Histórico, una hoja de ruta con visión de 15 años. El instrumento abarca 76 hectáreas y busca ordenar el crecimiento urbano, proteger el patrimonio y establecer condiciones para nuevas inversiones y proyectos.
El plan también contempla el componente habitacional. De acuerdo con APLAN, se busca que el Centro Histórico no sea únicamente un punto de actividad comercial durante el día, sino que recupere su condición de espacio habitado, con proyectos de vivienda y usos mixtos que permitan mantener actividad en la zona durante diferentes horarios.
Rodríguez Joachín explicó que el ordenamiento también permitirá delimitar áreas para distintos tipos de negocios y establecimientos. La intención, según detalló, es generar una planificación que permita combinar actividad económica, turismo, cultura y protección del patrimonio.
Otro de los procesos señalados por el director de APLAN es la renovación de fachadas, mediante la participación conjunta del sector público y privado para intervenir inmuebles con valor histórico y patrimonial.
De esta manera, el proyecto de recuperación del Centro Histórico ha pasado de intervenciones iniciales en plazas y espacios públicos a un modelo de planificación que busca definir el desarrollo urbano y económico de la zona durante los próximos años.





