El silencio que dejó el terremoto solo es interrumpido por las labores de rescate y el dolor de quienes siguen esperando noticias de sus seres queridos. Colombia enfrenta una de sus peores emergencias tras el sismo de magnitud 7.4, que ha dejado un saldo preliminar de 273 fallecidos, 3,824 heridos y 377 personas desaparecidas.
La dimensión del desastre también se refleja en los daños materiales. Las autoridades informaron que 40,756 familias han sido afectadas por la emergencia, mientras 74,873 viviendas resultaron averiadas y 12,584 fueron destruidas por la fuerza del movimiento telúrico.
En las zonas más golpeadas continúan trabajando rescatistas nacionales e internacionales, quienes mantienen la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros y coordinan la asistencia humanitaria para las comunidades afectadas.






