La Fiscalía General de la República confirmó que Credicash funcionaba como una estructura de captación ilegal de dinero que no cumplía con las normativas establecidas para empresas financieras en El Salvador.
Según el fiscal general Rodolfo Delgado, la organización ofrecía rendimientos económicos elevados mediante redes sociales y contactos personales, generando confianza en las víctimas sin respaldo en actividades productivas reales.
La FGR aseguró que la intervención permitió evitar un colapso financiero que habría dejado a miles de personas sin sus ahorros, mientras continúan las investigaciones del caso.
El proceso incluye la atención de denuncias y la documentación de las víctimas para determinar responsabilidades penales.




