Iron Maiden hizo vibrar a los salvadoreños y visitantes extranjeros que se dieron cita en el Estadio Nacional Jorge «El Mágico» González, donde la legendaria banda británica ofreció un espectáculo de primer nivel como parte de su gira «Run For Your Lives», con la que celebra sus 50 años de trayectoria.
La agrupación, considerada una de las bandas fundamentales en la historia del heavy metal, apareció sobre el escenario para interpretar una selección de sus grandes éxitos, en un recorrido especial por sus primeros nueve álbumes, considerados parte de la etapa dorada de Iron Maiden.
Desde el inicio, con «Murders in the Rue Morgue», hasta el cierre con «Wasted Years», la banda presentó un setlist de 17 canciones que permitió a los fanáticos disfrutar de diferentes etapas de su trayectoria y revivir algunos de los temas más emblemáticos de su carrera.
Entre las canciones interpretadas estuvieron «Rime of the Ancient Mariner», «Seventh Son of a Seventh Son», «Run to the Hills» y «Aces High», temas que sonaron por primera vez en suelo salvadoreño y que representaron uno de los momentos más esperados de la noche para los seguidores de la agrupación.
La jornada dedicada al heavy metal comenzó con la participación de la banda salvadoreña Souls of Steel, que preparó al público antes de dar paso a The Raven Age, agrupación liderada por George Harris, hijo de Steve Harris, fundador, bajista y principal compositor de Iron Maiden.
A las 8:45 p. m., «Doctor Doctor» sonó como antesala a la esperada aparición de Iron Maiden, aumentando la expectativa entre los asistentes que aguardaban la salida de la banda británica.
Bruce Dickinson, vocalista de Iron Maiden, destacó la respuesta del público salvadoreño desde el inicio del concierto. «Venimos de un concierto masivo en México y acá estamos sold out, son un público increíble», expresó ante los asistentes.
Uno de los momentos más celebrados de la noche ocurrió durante la interpretación de «The Trooper». Dickinson apareció con la tradicional bandera británica y, en un gesto especial hacia el público local, tomó también la bandera de El Salvador y la ondeó durante unos instantes, provocando una gran ovación.
Con una producción de gran escala, clásicos del heavy metal y la energía característica de la banda, Iron Maiden convirtió su presentación en el Mágico González en una noche especial para los fanáticos salvadoreños, quienes tuvieron la oportunidad de presenciar por primera vez en el país varios de los temas más representativos de una de las agrupaciones más influyentes del género.







