Las calles de Ahuachapán se iluminaron este 7 de septiembre con cientos de farolitos, en una celebración que mantiene viva una tradición de más de 170 años y que está vinculada a la conmemoración del nacimiento de la Virgen María.
El Día de los Farolitos reúne cada año a familias que participan en esta tradición religiosa y cultural, transmitida entre generaciones. Los farolitos forman parte de una celebración que combina la devoción de los habitantes con elementos que forman parte de la identidad y la historia de Ahuachapán.
La lluvia acompañó parte de las actividades de este lunes, pero no impidió que los habitantes mantuvieran encendidos sus farolitos. Con la llegada de la noche, las luces volvieron a convertirse en protagonistas de las calles de la ciudad, reafirmando la permanencia de una de las tradiciones más reconocidas del occidente de El Salvador.




