La presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, confirmó en una entrevista con DW Español que su gobierno implementará políticas de seguridad inspiradas en los resultados obtenidos durante la gestión del presidente Nayib Bukele en El Salvador. Fernández Delgado explicó que la intención es adaptar estrategias que han demostrado efectividad en la reducción de la violencia, ajustándolas al marco legal y constitucional costarricense.
Fernández Delgado detalló que uno de los enfoques centrales será el control del vínculo de los privados de libertad con las bandas criminales desde las cárceles. “Admiro que en El Salvador lograron desconectar y desarticular a las bandas de crimen organizado mediante cárceles de máxima seguridad. Eso es lo que quiero copiar en Costa Rica, para que los criminales presos no sigan causando dolor a las familias”, afirmó.
La futura mandataria subrayó que su modelo priorizará la protección de las víctimas y criticó lo que considera un exceso de enfoque en los derechos de los criminales en el sistema costarricense actual. “Aquí se ha dejado de lado a las víctimas. Las personas que pierden a un ser querido muchas veces deben pagar abogados de su bolsillo, mientras que los delincuentes reciben asistencia legal y social inmediatamente”, señaló.
Fernández Delgado aclaró que la implementación de estas medidas respetará la legislación y garantías de derechos humanos en Costa Rica, destacando que se trata de replicar aspectos específicos del modelo salvadoreño, particularmente en la administración de las cárceles y el control de las redes criminales.




