El juez Dana Sabraw extendió este lunes 9 de julio el plazo al gobierno del presidente Donald Trump para reunir a familias indocumentadas separadas en la frontera, luego que las autoridades indicaran que no lograrían cumplir con la meta, según informó la prensa local.
El magistrado ordenó a finales de junio que para este martes 102 niños menores de cinco años fueran entregados a sus representantes y que para el 26 de julio los mayores de esa edad.
Pero en una audiencia este lunes en San Diego, Sarah Fabian, abogada del Gobierno, dijo que solo 54 del primer grupo estarían de vuelta con sus familias en el plazo dado el 26 de junio.
La Casa Blanca había pedido el viernes extender la fecha límite bajo el argumento de que necesitaba más tiempo para verificar y confirmar sus identidades, incluso con pruebas de ADN.
Sabraw dijo el lunes que había visto «progreso real» y entendía que algunos casos requerían «tiempo adicional».
«Soy optimista de que muchas de estas familias serán reunidas mañana y entonces tendremos una noción más clara de quién no ha sido reunido, por qué y el tiempo que será necesario» para completar el proceso.
Más de 2,300 niños fueron separados de sus familias a lo largo de varias semanas y fueron alojados en centros administrados por el Departamento de Salud (HHS), como parte de una política de «tolerancia cero» impuesta por el presidente Donald Trump. Varias centenas de ellos ya se han reunido con sus padres.