Decenas de salvadoreños trabajan con dedicación en la elaboración de la megaalfombra en el Centro Histórico de San Salvador, una obra que busca estar lista para este Viernes Santo y convertirse en la más grande de toda Centroamérica.
Desde tempranas horas, voluntarios, artistas y personal de apoyo afinan cada detalle de esta extensa alfombra que se perfila como uno de los principales atractivos de la Semana Santa 2026. La obra, que se extiende por varias cuadras del centro capitalino, destaca no solo por su tamaño, sino también por la complejidad de sus diseños y el simbolismo religioso que representa.
A diferencia de las tradicionales alfombras de aserrín, esta megaestructura está siendo elaborada principalmente con sal teñida, lo que permite mayor definición en los colores y figuras. Para su creación se han utilizado cientos de quintales de material, en un esfuerzo coordinado que involucra a cientos de personas comprometidas con mantener viva esta tradición.
La alfombra incorpora elementos culturales y religiosos, incluyendo referencias al legado del artista Fernando Llort y homenajes a San Óscar Arnulfo Romero.
Pese a los desafíos climáticos registrados en los últimos días, como lluvias que han obligado a proteger y reconstruir algunos tramos, los participantes continúan trabajando con entusiasmo para culminar la obra a tiempo.







