El Gobierno implementó, desde hace un año, el régimen de excepción para proteger a los salvadoreños. Gracias a esta medida, ahora la población vive en un ambiente de seguridad y tranquilidad en las diferentes comunidades del país.
Los residentes de la Tutunichapa, en San Salvador, y La Campanera, en Soyapango, han vivido una transformación y ahora residen en zonas seguras, gracias a la estrategia de seguridad.
«Hoy estamos mejor. Estoy muy agradecida, le agradezco mucho al Presidente, que Dios me lo guarde y bendiga», aseguró entre lágrimas doña Gloria Bolaños, habitante de la Tutunichapa.
La guerra contra las pandillas que ejecuta el Gobierno del Presidente Nayib Bukele, a través del régimen de excepción, desde el pasado 27 de marzo de 2022, ya ha dejado más de 65,000 pandilleros capturados.
La juventud salvadoreña es de los principales sectores beneficiados con la seguridad que se vive en el país, ahora pueden asistir a los centros educativos y a las zonas de convivencia sin correr riesgo.
“Soy madre soltera y este ambiente de seguridad me ayuda a criar a mis hijos y que ellos se desarrollen en un ambiente más tranquilo”, expresó la comerciante de La Campanera, Rosa Cordero.
Los cambios en materia de seguridad también han beneficiado al comercio de las comunidades, que en el pasado fueron consideradas de alto riesgo. Emprendedores, comerciantes y transportistas tienen libertad de trabajar de forma segura.







