El presidente de Colombia, Gustavo Petro, generó una fuerte controversia tras reaccionar a una publicación del medio español El País que señala que más de 33,000 detenidos durante el #RégimendeExcepción en El Salvador no figuraban previamente como pandilleros en registros policiales sin tener prueba alguna de estas declaraciones.
A través de sus redes sociales, Petro afirmó que en El Salvador existe “una enorme cantidad de inocentes presos en campos de concentración”, además de asegurar que las medidas de seguridad implementadas por el gobierno salvadoreño estarían generando violaciones a los derechos humanos.
Las declaraciones del mandatario colombiano no tardaron en provocar reacciones, especialmente por el contraste con los resultados que ha presentado la administración del presidente Nayib Bukele, cuya estrategia de seguridad ha logrado una reducción histórica de homicidios y otros delitos, posicionando a El Salvador como uno de los países más seguros de la región tras años de violencia a causa de las pandillas.
Diversos sectores han señalado que los comentarios de Petro carecen de sustento frente a los datos oficiales y la percepción ciudadana en El Salvador, donde la población ha respaldado ampliamente las medidas implementadas bajo el régimen de excepción. Estas políticas han permitido recuperar territorios anteriormente dominados por estructuras criminales y restablecer la tranquilidad en comunidades que por décadas vivieron bajo amenazas.
Analistas también cuestionan que el presidente colombiano compare la situación salvadoreña con problemáticas internas de su país, como el caso de los llamados “falsos positivos”, en el que miles de jóvenes fueron asesinados durante el conflicto armado, señalando que dicha referencia resulta descontextualizada y desvía el foco del debate.
Mientras Petro insiste en que la solución a la criminalidad debe ser a través de reformas sociales y oportunidades económicas, críticos sostienen que su postura minimiza la efectividad de acciones firmes contra estructuras delictivas, como las adoptadas en El Salvador.







