En una humilde aldea, un maestro de primaria vivió un emotivo momento al encontrar a dos de sus alumnos cargando leña cuando se dirigía a la escuela. Los niños, aún con su carga, le explicaron que llegarían un poco tarde, pues debían llevar la leña a su madre antes de entrar a clases.
«Profe, vamos a llegar un poco tarde, solo vamos a dejar la leña a nuestra mamá, y regresamos rápidito. Mire, tome estos elotitos para que lleguemos más rápido», dijeron los pequeños con inocencia y generosidad.
Conmovido, el maestro les permitió seguir su camino, recordando que él también pasó por situaciones similares en su infancia. «Ay, mis niños, yo también pasé por lo mismo, los entiendo. Pero vayan, así no pierden la clase», respondió con una sonrisa.
El profesor compartió la historia en redes sociales, destacando la inocencia y el esfuerzo de sus alumnos por ayudar en casa sin dejar de lado su educación. «Sé que los elotitos me los dieron de corazón, y pues es parte de ser niño ayudar a sus padres», expresó.
