Fieles católicos protagonizan este Viernes Santo una de las expresiones más intensas de fe y devoción en el país, al recorrer en penitencia las calles del Centro Histórico de San Salvador, como parte de las actividades tradicionales de la Semana Santa.
Desde tempranas horas, hombres y mujeres se dirigen hacia la Iglesia El Calvario, cumpliendo promesas personales en un ambiente de recogimiento, oración y sacrificio. Entre ellos se encuentra Guillermo Méndez, quien realiza este acto de penitencia en agradecimiento por lo que considera un milagro: la recuperación de su hijo, quien logró salvarse de morir.
Las escenas que han sido vistas durante la jornada muestran el profundo compromiso espiritual de los participantes. Algunos fieles avanzan con los ojos vendados y de rodillas o a gatas sobre cartones colocados por sus familiares, como una forma de protegerlos del pavimento caliente. Otros realizan el recorrido descalzos o únicamente con los ojos cubiertos, siempre acompañados por seres queridos que les brindan apoyo durante el trayecto.
Estas manifestaciones de fe forman parte del tradicional viacrucis en temporada de Semana Santa.









