El Salvador experimenta una reducción histórica en los homicidios, según una gráfica comparativa que evidencia el drástico descenso de asesinatos en el país durante la última década, con una caída especialmente pronunciada en los últimos años.De acuerdo con datos oficiales, en 2015 se registraron 6,656 homicidios, una cifra que posicionaba a El Salvador como uno de los países más violentos del mundo. En 2016 la cantidad bajó a 5,280, y en 2017 cerró con 3,952 casos. Esta tendencia de disminución se ha acelerado notablemente en el período reciente: en 2023 se contabilizaron 154 homicidios, en 2024 la cifra cayó a 114, y en 2025 —ya cerrado— se reportaron solo 82 homicidios intencionales, la más baja en la historia reciente del país.
Esta gráfica resalta la evolución de los homicidios (incluyendo tasas por 100,000 habitantes), mostrando cómo el pico de violencia de mediados de la década pasada contrasta fuertemente con los niveles actuales, que representan una de las caídas más pronunciadas registradas en la región.
Bajo el lema “Menos homicidios, más seguridad”, las autoridades destacan el impacto de las estrategias implementadas por el Gobierno de Nayib Bukele, como el Plan Control Territorial y el régimen de excepción, que —según cifras oficiales— han contribuido a esta reducción sostenida y han transformado la realidad del país.
De ser considerado uno de los lugares más peligrosos del mundo en 2015, El Salvador ahora registra tasas considerablemente más bajas, con días consecutivos sin homicidios y un promedio diario mínimo, marcando un escenario completamente distinto al de hace una década.
Estas cifras, divulgadas por fuentes gubernamentales como el Ministerio de Justicia y Seguridad, refuerzan la percepción de mayor tranquilidad entre la población, aunque persisten debates sobre los métodos empleados.







