La ministra de Vivienda, Michelle Sol, entregó escrituras de propiedad a familias de 21 lotificaciones ubicadas en siete departamentos de El Salvador, quienes durante años fueron víctimas de la estafa inmobiliaria perpetrada por la Corporación Argoz.
El fraude, considerado uno de los más grandes en la historia del país, se extendió por décadas, desde aproximadamente 1995. A través de diversas sociedades, la empresa comercializó lotes de terrenos que no eran de su propiedad o cuya titularidad nunca fue transferida, pese a que las familias cancelaron el valor total de los inmuebles. Posteriormente, la corporación se declaró en quiebra, dejando a miles de personas sin respaldo legal sobre sus viviendas.
Las autoridades han identificado más de 116 lotificaciones irregulares en distintos puntos del país, con afectaciones a familias que realizaron pagos entre los años 1984 y 2008. El impacto del caso derivó en múltiples procesos penales contra exdirectivos, incluyendo capturas y órdenes de detención por la venta ilegal de lotes.
La entrega de escrituras representa un acto de reparación y justicia para las familias, que tras años de incertidumbre hoy comienzan a recuperar la seguridad jurídica sobre su patrimonio.






