El régimen de excepción en El Salvador sigue siendo la herramienta principal del gobierno de Nayib Bukele contra las pandillas.
La medida, iniciada el 27 de marzo de 2022 tras la violenta jornada del 26-27 de marzo que registró 87 homicidios, ha sido renovada ininterrumpidamente cada 30 días. Según el Gabinete de Seguridad, esta estrategia ha permitido la detención de más de 91,000 presuntos miembros de estructuras terroristas (principalmente MS-13 y Barrio 18), la desarticulación de células criminales y una reducción drástica en la tasa de homicidios, con El Salvador registrando periodos récord sin asesinatos.
La medida ha sido renovada mes a mes por la Asamblea (Nuevas Ideas y aliados), con votaciones que suelen superar los 56 votos a favor, pero siempre con el rechazo constante de los diputados de oposición ARENA y VAMOS.
Según datos oficiales del Gabinete de Seguridad, durante estos cuatro años el régimen ha permitido la captura de más de 91,000 personas vinculadas a estructuras de pandillas (principalmente MS-13 y Barrio 18), y ha contribuido a una reducción histórica de los homicidios, posicionando a El Salvador como uno de los países con menor tasa de asesinatos en el hemisferio occidental en los últimos años.






