Este lunes 12 de enero, el presidente de la Defensoría del Consumidor, Ricardo Salazar, informó sobre las inspecciones que se desarrollan en comercios a escala nacional en el marco de la Defensoría Escolar “Back to School”, una estrategia orientada a supervisar establecimientos dedicados a la venta de útiles escolares y equipos relacionados, con el objetivo de prevenir la publicidad engañosa y otras prácticas que puedan afectar el bolsillo de la población.
“Como Gobierno del Presidente Nayib Bukele estamos comprometidos en proteger la economía familiar en este retorno a clases, tanto para el sector público como el privado”, expresó Salazar, al detallar que los equipos de la institución se encuentran desplegados en todo el país para verificar el cumplimiento de la normativa de protección al consumidor.
El funcionario explicó que las inspecciones no se limitan únicamente a útiles escolares, sino que también incluyen equipos como computadoras y otros dispositivos tecnológicos. “Nuestro esfuerzo está encaminado a realizar verificaciones para evitar situaciones como la publicidad engañosa, asegurando que la información relacionada a ofertas y promociones sea clara y veraz”, añadió.
Salazar subrayó que la información brindada al consumidor debe ser precisa, especialmente en aspectos como precios visibles, condiciones de las promociones y términos de garantía de los productos. Asimismo, señaló que se han identificado casos en los que algunas librerías anuncian descuentos vinculados a la compra completa de la lista escolar, pero ciertos productos no están incluidos en los porcentajes ofrecidos, situaciones que ya están siendo atendidas por la institución.
El presidente de la Defensoría del Consumidor destacó además la implementación de monitoreos de precios, cuyos resultados están disponibles en el observatorio de útiles escolares, que reúne información de más de 6,500 productos. Este levantamiento, realizado recientemente, permite a la población conocer los precios de referencia y tomar decisiones de compra informadas.
“Hemos detectado que un mismo producto puede tener diferencias de entre un 15 % y un 20 % de una librería a otra. Por ello, además de consultar el observatorio, recomendamos a los consumidores preguntar dentro del establecimiento por las diferentes opciones disponibles”, indicó Salazar, al señalar que en algunos casos se prioriza la venta de productos de mayor costo por acuerdos comerciales con determinadas marcas.
Finalmente, el titular de la Defensoría del Consumidor recordó que cualquier incremento en matrículas o mensualidades escolares debe contar con la aprobación de los padres de familia. En ese sentido, enfatizó que la Ley General de Educación establece la obligatoriedad de convocar a una asamblea de padres para aprobar dichos aumentos por mayoría.







