El Año Nuevo Chino marca el inicio del ciclo del Caballo de Fuego, una etapa que simboliza energía, determinación y transformación. Dentro de la tradición oriental, el Caballo representa fuerza y avance, mientras que el elemento fuego está asociado con la pasión y el liderazgo.
La celebración, considerada una de las más importantes del calendario lunar, reúne expresiones culturales, espirituales y familiares que han perdurado a lo largo de miles de años. Cada ciclo es recibido con expectativas renovadas y deseos de prosperidad.
La Embajada de China en El Salvador compartió un mensaje conmemorativo en el que destacó la riqueza cultural de esta milenaria festividad y envió sus mejores deseos para el nuevo periodo que comienza.






