El analista político y exasesor del partido ARENA, Carlos Araujo, se pronunció sobre las políticas de seguridad aplicadas en El Salvador y la crisis que actualmente enfrenta Guatemala, marcando una postura crítica frente a la concentración de poder y las denuncias de violaciones a derechos humanos, pero reconociendo resultados concretos en el control de las pandillas.
Araujo señaló que el análisis debe partir de los hechos. “Hay un resultado en El Salvador positivo en materia de control de maras, lo hay, entonces algo bueno se hizo definitivamente”, expresó, subrayando que los niveles de violencia y control territorial de las pandillas se redujeron de forma significativa.
Las declaraciones del analista surgen en medio de un intenso debate en Guatemala, donde el aumento de la violencia vinculada a pandillas, las crisis carcelarias y los ataques contra fuerzas de seguridad han reavivado la discusión sobre la posibilidad de adoptar medidas más duras similares a las aplicadas en El Salvador desde 2019.
En el caso salvadoreño, la implementación del #PlanControlTerritorial y el #RégimendeExcepción permitió el control de los territorios y detenciones masivas de pandilleros, el debilitamiento de las estructuras criminales y una reducción histórica de los homicidios.
Araujo sostuvo que es posible reconocer avances sin justificar los excesos. A su juicio, existen prácticas operativas y de control que dieron resultados, pero que no deberían replicarse sin límites ni contrapesos institucionales.
Guatemala enfrenta un escenario distinto pero con ciertos puntos similares. Las pandillas continúan teniendo presencia en zonas urbanas, el sistema penitenciario muestra debilidades estructurales y persisten señalamientos sobre corrupción e infiltración del crimen organizado en instituciones del Estado. A diferencia de El Salvador, el gobierno del presidente Bernardo Arévalo no cuenta con una mayoría legislativa sólida, lo que ha dificultado la aprobación de reformas profundas en materia de seguridad.









