La calificadora internacional Moody’s mejoró la perspectiva crediticia de El Salvador de estable a positiva, manteniendo la calificación de la deuda soberana de largo plazo en B3, según un informe divulgado por Bloomberg.
De acuerdo con el análisis de la firma, la decisión se fundamenta en la expectativa de una consolidación fiscal sostenida, una mejora en la posición de liquidez del país y una reducción gradual de las necesidades de financiamiento. Estos elementos, en conjunto, fortalecen los indicadores fiscales y crediticios de la nación.
Moody’s destacó que los avances reflejan una trayectoria de mayor disciplina macroeconómica, en un contexto en el que el país ha implementado ajustes estructurales orientados a estabilizar las finanzas públicas y mejorar su perfil frente a los mercados internacionales.
Tras conocerse la actualización, el presidente Nayib Bukele reaccionó a través de un mensaje en el que señaló: “A veces, el cambio se produce a un ritmo frustrantemente lento…”, una frase que ha sido interpretada como una alusión a que los resultados de las reformas económicas pueden tomar tiempo, pero avanzan de forma constante cuando existe una estrategia definida.
En el ámbito regional, la decisión de Moody’s adquiere relevancia al compararse con las evaluaciones de otras agencias. Actualmente, Fitch Ratings y Standard & Poor’s mantienen la calificación de El Salvador en B-, ambas con perspectiva estable, lo que sugiere un escenario de estabilidad con señales de mejora gradual.
La modificación en la perspectiva crediticia es considerada una señal favorable para inversionistas y organismos internacionales, al indicar una posible evolución positiva en el perfil financiero del país y un fortalecimiento progresivo de la estabilidad macroeconómica.







