Alberto Carrillo ha vencido múltiples obstáculos que van más allá del ámbito competitivo. Pese a su discapacidad visual, se posiciona como uno de los principales representantes en el IRONMAN 70.3 San Salvador, demostrando disciplina y perseverancia en cada etapa del desafío.
En la primera fase, correspondiente a la natación, logró un tiempo cercano a los 49 minutos en el recorrido de 1.9 kilómetros, una marca significativa en este tipo de competencias que combinan estrategia, resistencia y alto rendimiento físico.
Su participación no solo destaca por el resultado deportivo, sino también por el mensaje de inclusión y superación que proyecta, convirtiéndose en un verdadero ejemplo para atletas y espectadores que siguen el desarrollo del evento en el
País.




