La Comisión Electoral Nacional de ARENA convocó oficialmente a elecciones internas para seleccionar a sus candidatos a la Presidencia y Vicepresidencia de la República, así como a diputados de la Asamblea Legislativa y miembros de los Concejos Municipales, ambos procesos para 2027.
El anuncio marca el inicio de un proceso clave para el partido tricolor, que intenta reorganizarse de cara a los próximos comicios. Sin embargo, la convocatoria se da en un contexto complicado, caracterizado por una profunda crisis interna, marcada por disputas entre sus dirigentes, pérdida de cohesión y una notable disminución de sus bases.
En los últimos años, ARENA ha enfrentado constantes señalamientos de corrupción que han impactado su imagen pública. Estos casos han contribuido a erosionar la confianza de los salvadoreños, debilitando su posicionamiento político frente a otros partidos y consolidando la percepción de desgaste institucional.
A nivel interno, las divisiones han sido evidentes, con conflictos que han dificultado la construcción de una estrategia unificada, lo que se ha reflejado en resultados electorales desfavorables.
Actualmente, ARENA cuenta únicamente con dos diputados en la Asamblea Legislativa, una reducción significativa en comparación con su histórica influencia política en el país. Este escenario evidencia el retroceso del partido, que durante décadas fue una de las principales fuerzas políticas de El Salvador.
La convocatoria a elecciones internas pone a prueba la capacidad de ARENA para reinventarse y reconectar con el electorado, en un momento en que la competencia política exige mayor credibilidad, transparencia y cohesión interna.






