Este 6 de marzo se conmemoran 43 años de la primera visita a El Salvador de San Juan Pablo II, quien llegó al país el 6 de marzo de 1983 en medio de uno de los momentos más difíciles de la historia nacional. El pontífice arribó al Aeropuerto Internacional de Ilopango y recorrió varias calles de San Salvador, donde miles de salvadoreños salieron a su encuentro para expresarle su fe, cariño y esperanza en medio del conflicto armado que comenzaba a intensificarse.
Uno de los momentos más recordados de aquella visita fue cuando el Papa decidió romper el protocolo para ingresar a la cripta de Óscar Arnulfo Romero, asesinado en 1980. Según testimonios de personas que participaron en su recibimiento, el pontífice insistió en rendir homenaje al arzobispo salvadoreño, gesto que marcó profundamente a los fieles. Años más tarde, el Papa regresaría nuevamente al país en 1996, consolidando un vínculo espiritual que permanece vivo en la memoria del pueblo salvadoreño.






