Una llamada telefónica no programada entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Colombia, Gustavo Petro, interrumpió una entrevista que el mandatario estadounidense concedía al diario The New York Times. El contacto, que se extendió por cerca de una hora, se produjo en un momento de tensiones públicas entre ambos gobiernos y fue considerado inusual tanto por su duración como por el contexto en el que ocurrió.
De acuerdo con reportes de medios internacionales y la agencia Reuters, Trump decidió atender la llamada pese a encontrarse en plena entrevista, lo que reflejó la importancia política del contacto. Tras la conversación, el propio mandatario estadounidense confirmó que hablaron sobre los desacuerdos bilaterales, en particular los relacionados con narcotráfico, así como otros temas sensibles de la agenda regional.
Según estas versiones, durante la llamada también se abordó la situación en Venezuela y sus implicaciones para la estabilidad regional, además de la necesidad de mantener abiertos los canales de comunicación directa entre Washington y Bogotá.
Analistas y fuentes diplomáticas citadas por medios internacionales coinciden en que la llamada no debe interpretarse como un gesto de temor por parte del presidente colombiano, sino como una decisión calculada para reducir la tensión y evitar una escalada mayor. Señalan que Petro optó por un contacto directo con Trump para explicar posiciones, corregir percepciones y trasladar el conflicto del terreno de las declaraciones públicas al ámbito del diálogo bilateral.
La duración de la conversación y su resultado refuerzan esa lectura. Tras el intercambio, Trump anunció que invitó a Petro a una reunión en la Casa Blanca, un gesto interpretado como señal de desescalamiento luego de semanas marcadas por cruces verbales y advertencias diplomáticas.
Hasta el momento, la Presidencia de Colombia ha confirmado la existencia de la llamada, sin divulgar mayores detalles sobre su contenido, aunque destacó la importancia del diálogo directo entre ambos mandatarios en un momento clave para la relación bilateral.





