Miles de personas protagonizaron una histórica manifestación en Nuuk, capital de Groenlandia, bajo el lema “Groenlandia no está en venta”, en rechazo a la insistencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de adquirir la isla.
La movilización, una de las más numerosas registradas en el territorio ártico, reunió a ciudadanos de distintos sectores que expresaron su rechazo a cualquier intento de negociación que comprometa la soberanía groenlandesa.
Con pancartas y consignas, los manifestantes denunciaron lo que calificaron como presiones políticas y económicas externas.
La protesta surge luego de reiteradas declaraciones del mandatario estadounidense sobre su interés en comprar Groenlandia, así como de advertencias de imponer aranceles del 25% como mecanismo para forzar una eventual venta.
Estas afirmaciones han generado amplio rechazo tanto entre la población local como en sectores políticos del territorio autónomo.
Autoridades locales y líderes sociales reiteraron que Groenlandia no es una mercancía y que su futuro debe ser decidido exclusivamente por su pueblo.
La manifestación se desarrolló de forma pacífica, pero con un mensaje firme de defensa de la identidad, la autonomía y la autodeterminación de la isla.









