La petrolera estadounidense Chevron ha fletado al menos once buques petroleros que actualmente navegan rumbo a Venezuela con el objetivo de cargar crudo en puertos del país sudamericano, en una de las mayores operaciones marítimas registradas por la compañía en los últimos meses.
Según datos recopilados por Bloomberg, los barcos tienen arribararon a los puertos de José y Bajo Grande, desde donde el petróleo sería exportado hacia refinerías ubicadas en Estados Unidos. Este movimiento representa un aumento en comparación con diciembre pasado y refleja la continuidad de las operaciones de Chevron en Venezuela pese a las sanciones que Washington mantiene sobre el sector petrolero venezolano.
Chevron opera en el país bajo una licencia especial otorgada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, la cual le permite producir y exportar crudo dentro de un marco controlado tras la salida forzada del dictador Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses. “Chevron sigue centrada en la seguridad y bienestar de nuestros empleados, así como la integridad de nuestros activos. Seguimos operando en total cumplimiento con las leyes y regulaciones relevantes”, señaló la compañía en un comunicado citado por las agencias de noticias Bloomberg y EFE.
El envío de los once buques ocurre además en un escenario de fuerte vigilancia y presencia militar de Estados Unidos en el Caribe, lo que ha limitado el tránsito de otros tanqueros hacia Venezuela. A diferencia de esas embarcaciones, los buques vinculados a Chevron cuentan con autorización para completar sus trayectos y realizar las cargas programadas.
De los once buques programados por Chevron, uno ya ha cargado petróleo y otros dos permanecen atracados en los puertos venezolanos, según el seguimiento de movimientos portuarios realizado por Bloomberg.
Todo el crudo extraído por Chevron en Venezuela se destina a refinerías estadounidenses, incluyendo a Valero Energy Corp, Phillips 66 y Marathon Petroleum Corp. El gobierno de Donald Trump apuesta a que las compañías petroleras estadounidenses reactiven la producción en Venezuela, tras años de caída por corrupción y falta de inversión, aunque los productores aún actúan con cautela. El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, tiene previsto reunirse esta semana con ejecutivos del sector, según Bloomberg.
Analistas consideran que esta operación consolida a Chevron como el principal canal autorizado para la exportación de petróleo venezolano hacia el mercado estadounidense, en un momento clave para la industria energética regional y para la economía venezolana, altamente dependiente de los ingresos petroleros.





