El sistema judicial salvadoreño continúa dando golpes firmes contra la extorsión. Esta vez, el Tribunal de Sentencia correspondiente condenó a Mauricio Alexander Márquez a 16 años de prisión por el delito de extorsión agravada, tras comprobarse su responsabilidad en un caso que afectó directamente a un comerciante de la ciudad.
De acuerdo con la investigación liderada por la Fiscalía General de la República (FGR) y la Policía Nacional Civil (PNC), el condenado inició una serie de llamadas telefónicas intimidatorias a la víctima, exigiendo el pago regular de una «renta» a cambio de no atentar contra su integridad física ni la de sus seres queridos. Las amenazas de muerte se intensificaron con el paso de los días, generando un clima de terror que obligó al comerciante a buscar ayuda inmediata.
La víctima, en un acto de valentía, denunció los hechos y cooperó activamente con las autoridades.
Esto permitió organizar una entrega controlada de dinero bajo estricta vigilancia policial. Durante la operación, los agentes identificaron y capturaron en flagrancia a Mauricio Alexander Márquez al momento de recibir el efectivo exigido.
Las pruebas clave incluyeron:
- -Grabaciones de las llamadas amenazantes.
- -Testimonio detallado de la víctima.
- -Acta de la entrega vigilada y decomiso del dinero.
- -Evidencia pericial que vinculó al imputado directamente con los hechos.
El tribunal valoró la gravedad del delito, la modalidad continuada de las amenazas y el impacto en la seguridad de los comerciantes locales, imponiendo una pena de 16 años de prisión efectiva, una de las condenas más altas aplicadas en casos individuales de extorsión reciente en la zona oriental.







