Roger Federer no está del todo conforme con los cambios que la Copa Davis tendrá a partir del año próximo. El actual número 2 del mundo, quizás el mejor jugador de la historia del tenis, admite que el torneo necesitaba una modificación, pero veuna mano extranjera a ese deporte que no termina de cerrarle. “La Copa Davis no puede convertirse en la Copa Piqué”, dice.
“Estas próximas próximas semanas pueden ser muy interesantes. No he hablado con él (Piqué), pero admito queresulta extraño ver a un futbolista entrometerse en el negocio del tenis”, agregó el suizo en declaraciones a medios de su país. A Roger no le cierra la participación del jugador del Barcelona, impulsor del proyecto que fue votado para cambiar el formato del legendario torneo.
El suizo ganador de 20 Grand Slams no está convencido de que ese sea el camino. Especialmente porque la idea posiblemente choque con la nueva Laver Cup, impulsada por el propio Federer, que enfrenta desde el año pasado, una vez por temporada, a lo mejor de Europa contra lo mejor del Resto del Mundo. En 2018 jugarán ese certamen Juan Martín del Potro y Diego Schwartzman, entre otros.
“Estoy a favor de las innovaciones. Nuestro deporte necesita pensar un poco fuera de lo normal para innovar. Peroes como el Jenga: debés tener cuidado de no quitar el ladrillo que derribará todo el edificio”, aclara Roger.
La opinión de Federer no coincide con la de sus dos máximos rivales de la última época, Novak Djokovic y Rafael Nadal, quienes ven el cambio como una situación positiva.
Y agregó: “Escuché las declaraciones de Federer y no eran negativas. Decía que le causaba tristeza porque son muchos años con ese formato, pero también comentó que quería ver cómo iba a funcionar la nueva propuesta”.
La Copa Davis tendrá desde 2019 un formato más similar a un Mundial de fútbol que a su antigua versión. Serán 18 seleccionados jugando una fase final, en una sede única, con fase de grupos, cuartos de final, semis y final, todo en una misma semana. La condición de localía, que tan atractivo le daba al certamen, se mantendrá sólo en las zonas clasificatorias para esa fase final. La primera de las nuevas ediciones se jugará en noviembre, aún con escenario a definir. Madrid y Lille son las candidatas a abrir el juego.