El Salvador registró una temperatura mínima histórica en la estación meteorológica del Puente Cuscatlán, sobre el río Lempa, en el distrito de San Ildefonso, San Vicente, debido a la influencia de los vientos nortes.
De acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), durante la madrugada del lunes el termómetro marcó 14.6 grados centígrados en ese sector, superando el récord anterior de 17.0 grados registrado en 1982.
Actualmente, el país se encuentra bajo la influencia de vientos nortes débiles, que generan ráfagas de hasta 45 kilómetros por hora, principalmente en zonas altas y montañosas.
«Los vientos van a continuar con velocidades promedio de 15 a 25 kilómetros por hora y ráfagas ocasionales de hasta 45 kilómetros por hora, siendo más sensibles en la cordillera volcánica y en el sector norte», señaló el meteorólogo del MARN, Osmín Barrera.
Las bajas temperaturas se sienten con mayor intensidad durante las horas de la madrugada. Según los registros del Ministerio de Medio Ambiente, en la Finca Los Andes, en Santa Ana, se reportaron 10.4 grados centígrados, mientras que en Los Planes de Montecristo la temperatura descendió a 11.0 grados.
En el sector de Las Pilas, en Chalatenango, se registraron 12.2 grados centígrados; en el volcán de San Miguel, 13.1 grados; en Apaneca, 15.5 grados; y en el distrito de Ilopango, 18.5 grados centígrados. En este último punto, las ráfagas de viento alcanzaron aproximadamente los 42 kilómetros por hora.
El Salvador transita hacia la época seca
El MARN informó que El Salvador se encuentra en la etapa de transición entre la estación lluviosa y la época seca. Este proceso comenzó el 15 de octubre y está previsto que finalice el próximo 5 de noviembre.
A partir de esa fecha, el país entrará en el período seco, que se prevé se extienda hasta abril del próximo año.
Además, El Salvador se encuentra bajo la influencia del fenómeno de El Niño, asociado con una menor incidencia de lluvias en el territorio nacional.
Ante estas condiciones, las autoridades meteorológicas mantienen el monitoreo de los vientos y las temperaturas, especialmente durante las madrugadas, cuando se registran los descensos más significativos.






