La secretaria del partido VAMOS, Cesia Rivas, cuestionó las actividades impulsadas desde el despacho de la primera dama, Gabriela de Bukele, en coordinación con el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología (MINEDUCYT), para celebrar el Mes de la Niñez y el Juego durante octubre.
Rivas centró sus críticas en los disfraces que forman parte de algunas dinámicas educativas, como la actividad temática del espacio y los astronautas, al considerar que estas exigencias pueden poner en aprietos a padres de familia que no cuentan con los recursos necesarios para elaborarlos o comprarlos.
«No sé a quién se le ocurre exigir trajes, por ejemplo, el último fue de algo del espacio, de astronautas, y ponen en aprietos a los papás y ponen en aprietos a los niños», expresó la secretaria de VAMOS.
La dirigente política sostuvo que no todas las familias tienen las mismas condiciones económicas ni el tiempo necesario para preparar los materiales solicitados, una situación que, a su juicio, puede generar diferencias entre los estudiantes.
«Porque no todos, no todos tienen papás que les puedan ayudar, no todos tienen los materiales, el dinero para comprarlos e incluso el tiempo, y al final la desigualdad se ve muy marcada en esos trajes», afirmó.
Rivas también cuestionó el propósito de estas dinámicas y manifestó sus dudas sobre los criterios utilizados para plantearlas.
«Entonces, de verdad que no sé cuál es el objetivo de esto», concluyó.
¿En qué consisten las actividades de Primera Infancia?
El MINEDUCYT ha planteado octubre como el Mes de la Niñez y el Juego, con actividades enfocadas especialmente en la Primera Infancia. La propuesta busca que los niños desarrollen habilidades cognitivas, sociales, emocionales y físicas mediante experiencias lúdicas.
El calendario contempla cuatro ejes temáticos. La primera semana está dedicada al espacio, con actividades como la elaboración de disfraces de astronautas, juegos de exploración y experiencias relacionadas con la gravedad.
La segunda semana aborda el cuidado del planeta, mediante dinámicas sobre el agua, los animales, las plantas y el reciclaje. Posteriormente, los niños participan en experiencias científicas sencillas, como comprobar qué objetos flotan o se hunden, explorar colores naturales y construir rampas.
El programa finaliza con juegos en movimiento y actividades tradicionales que promueven la participación, la convivencia y el desarrollo físico.
Las orientaciones educativas también establecen el uso de materiales reciclados, reutilizables y elementos de la naturaleza, con el propósito de fomentar la creatividad sin generar gastos extraordinarios para las familias.
Las declaraciones de Rivas colocan en discusión la manera en que se desarrollan estas actividades y las condiciones económicas de los hogares para participar en ellas.





